domingo, 31 de marzo de 2013

Ojo por ojo

 

La imagen de la iraní Ameneh Bahrami te hiela la sangre. Un pretendiente despechado le rocío la cara con ácido hace ocho años porque no quiso casarse con él. Acaba de plasmar su dolor en el libro 'Ojo por ojo’, publicado por Planeta y en el que cuenta su dura historia. Y lo hizo grabando su relato en 127 cintas, de 90 minutos cada día.

Ameneh Bahrami (Teherán, 1978) lleva 19 operaciones, tres de piel y 16 de ojos. Y tiene la posibilidad de recuperar un 20% de visión en uno de ellos, pero para ello, se debe someter otra vez a una nueva operación que es costosa. Los beneficios obtenidos por la venta de su libro irán destinados a este fin.

En 2012 volvió a su tierra, Teherán, para asistir al juicio contra su agresor y aplicarle la Ley del Talión, vigente en Irán, que consiste en que el otro pague con la misma moneda. Pero momentos antes de llevar a cabo esta sentencia, Ameneh le perdonó, para que él no sufriera el calvario que ella está viviendo desde aquel fatídico día. A cambio le pidió dinero para correr con los gastos de las operaciones. El gobierno de su país se comprometió a dárselo porque su agresor no tenía dinero y por eso debía seguir en la cárcel. Pero no ha recibido nada.

Su agresor ya ha salido de prisión. Él sigue con su vida, pero Ameneh nunca recuperará la suya.

lunes, 25 de febrero de 2013

Reflexiones

Es cierto que he tenido muy abandonado este blog y la verdad es que no tengo una excusa lo suficientemente convincente para justificar esta dejadez. Quizás el cansacio por el día a día o la falta de ilusión.

Pero Enrique Pérez Raya, mi fiel seguidor, me ha dado ánimos para volver a utilizar este espacio y opinar sobre todo aquello que me llama la atención y que quiero compartir con vosotros.

Gracias a él voy a empezar una nueva etapa de este blog, por eso he cambiado el diseño, aunque conserva la misma esencia.

A partir de hoy, iré colgando mis reflexiones con frecuencia y estoy deseando leer vuestros comentarios. 

jueves, 30 de diciembre de 2010

domingo, 28 de noviembre de 2010

Sicarios menores de edad



El 'Ponchis' es un sicario de 14 años perteneciente a El Cartel de México, la entrevista no tiene desperdicio.

Edgar Jiménez se enorgullece al ser detenido de haber degollado a cuatro personas como sicario. Le dicen 'Ponchis' porque sus familiares empezaron a llamarlo así de forma cariñosa cuando era pequeño. A los once años abandondó la escuela porque no le gustaba estudiar.

Fue detenido la semana pasada en el estado de Morelos por el ejército mexicano. Estaba en busca y captura por ser uno de los sicarios más sanguinarios del cartel del Pacífico Sur, trabajaba para la organización criminal de los Beltrán Leyva. Le siguieron la pista porque colgaba sus vídeos y fotografías en internet con sus hazañas para buscar popularidad. Por su corta edad, la prensa internacional informó de sus crímenes y su familia lo ayudó a escapar y lo envió en avión a Tijuana para cruzar la frontera y reunirse con su madre en San Diego. Pero le seguían los pasos y fue arrestado en el aeropuerto de Cuernavaca con dos de sus hermanas. Ante las cámaras confesó que degolló a cuatro personas por 2.500 dólares (1.900 euros) y colgó sus cuerpos desmembrados en un puente.

Confiesa que no se metió en la banda, que ellos le rogaban con marihuana y le obligaban a matar. "Yo no sabía lo que hacía". La imagen de presunto arrepentimiento con la que hizo estas declaraciones dista mucho de la que muestra en sus espeluznantes vídeos publicados en Internet.

Debido a su nacionalidad, funcionarios de la Embajada estadounidense se entrevistaron con Edgar para verificar su estado y ofrecerle asistencia consular y los servicios de un abogado. Su extradición ha sido descartada del todo gracias a que la Ley de Justicia para los Adolescentes de Morelos señala que las «conductas antisociales» en que incurrió deben recibir las sanciones correspondientes del lugar en que se cometieron. Así, ‘el Ponchis’ será juzgado en México de acuerdo al Código Penal estatal. Aunque su pena máxima no podrá rebasar los tres años.

Mientras el menor permanece a resguardo de las autoridades, sus hermanas Elizabeth y Erika, de 19 y 23 años, están bajo arresto acusadas de pertenecer a la banda ‘las Chavelas’, encargadas de transportar los cadáveres y ocultarlos en las ‘narcofosas’. Además, son sospechosas de secuestro y delitos contra la salud.

La madre de Edgar también fue detenida en Estados Unidos, donde residía de forma ilegal. Se enfrenta a una posible condena de dos años por reincidencia. Ya había sido arrestada y deportada a México en 1997 tras cumplir una condena de 90 días por posesión de cocaína.

'El Ponchis' posa para los medios. Reuters

Este niño es un ejemplo de hasta dónde el lugar en el que resides y tu ambiente familiar puede marcar tu vida y tus actos. Con 14 años lo normal sería que estuviera jugando al fútbol con otros amigos y en realidad está matando a sangre fría a gente por dinero, aunque asegure que lo hacía por efectos de las drogas; pero en lo vídeos se le ve muy lúcido.

'Ponchis' no es el único sicario menor de edad, en Perú hay otro chico de 15 años que ha asesinado a diez personas, entre ellas a una chica embarazada, le disparó en la cabeza.



Para estos chavales seguramente es un juego.
Un entretenimiento en el que está en juego la vida de otras personas.

sábado, 30 de octubre de 2010

Vacunas ¿un gran engaño?



¿Qué piensas de las palabras de Jane Burgermeister?

Yo creo que hay bastante verdad en estas palabras, y no soy la única.


En un post del blog tercera opinión, resaltaba las palabras de Wolfgang Wodarg, médico, epidemiólogo y Presidente de la Comisión de Salud del Consejo de Europa, que señaló lo siguiente:

"No se puede confiar en la OMS para determinar la intensidad de una epidemia. Ya han dicho que ha habido una pandemia enorme dos veces (gripe aviar y gripe A) y, en ambos casos, fue una mentira”.


Y ahora, ¿sigues pensando igual...?

domingo, 20 de junio de 2010

¿Dónde refugiarse?


Más de 40 millones de personas se han visto forzadas
a huir de su hogar para poder sobrevivir,
la mayoría son mujeres.

Una refugiada pakistaní recoge agua en el campo de refugiados
de Shah Mansour, al norte de Pakistán. /AP

“Tenéis que proteger a las niñas porque no quiero
que nadie pase lo que yo he vivido”
(Pascaline)

Pascaline (nombre ficticio), de 21 años, es una refugiada en un campo improvisado en Puerto Príncipe, donde vive desde el terremoto que sacudió la isla de Haití. El temblor destruyó su casa, sus recuerdos... y sacudió toda su vida, sus ilusiones y sus esperanzas. Una noche, mientras dormía en su tienda en el campo de desplazados, recibió un golpe más duro que el provocado por el terremoto y la destruyó también por dentro. Un hombre, interrumpió bruscamente sus sueños y su paz interior. La violó y maltrató con violencia. Ninguno de los vecinos hizo nada porque creían que estaba con su compañero.

Tras la agresión, Pascaline recibió asistencia médica y denunció los hechos, pero la policía no hizo una investigación muy minuciosa y no se sabe quién fue el canalla que lo hizo y sigue en libertad, cerca de ella y no se decarta que ese cobarde vuelva a repetir su fechoría. Víctima y agresor se han cruzado varias veces desde entonces. Ella vive aterrorizada por si se entera de que denunció su agresión intentará matarla.

Por desgracia ella no es la única. En Haití son muchas las mujeres y niñas que sufren violencia sexual y muchos los violadores que disfrutan de total impunidad. Hay víctimas que ni siquiera denuncian porque carecen de información y otras porque no confían en que la policía les proteja.
Entonces... ¿cómo escapar? ¿dónde refugiarse?

martes, 27 de abril de 2010

Reflexiones

Hay imágenes que hablan por sí solas

"La pobreza no debería ser una condena de por vida"

"No trates a otros de la manera que no te gustaría que te traten"

"Cortando árboles, estás acortando tu vida"

"Más del 50% de los suicidios son cometidos por ancianos"